TAMBIEN ESTABA FICHADO EN LOS ‘ARCHIVOS DEL TERROR’

Los Archivos del Terror, hallados en Paraguay en 1992, compilan el material más caudaloso sobre la dominación latinoamericana operada bajo el Plan Cóndor. Estar registrado en este testimonio viviente del drama continental significaba que ese sujeto era controlado por el aparato represivo y pasible de ser víctima de la intolerancia del Estado. Yo aparecí fichado en esos registros del espanto desde el enfoque más absurdo y alocado de las mentes nazis que lo impulsaban.

En la edición del mes de noviembre de 1985, la revista argentina Alerta Nacional (de neto corte nazi) me catalogó, junto a Bernardo Grinspun (ya entonces ex ministro de Economía de la gestión del presidente Alfonsín), como "vaciador del Banco Latinoamericano y las financieras Dar y Credibono". De mí y de mi hermano referenciaba que "eran testaferros de los capitales soviéticos en la Argentina".

Desde su mirada, afirmaron que "a través del Banco Latinoamericano operaba la banca soviética en operaciones clandestinas en el mercado internacional, mientras que la financiera Credibono licuaba capitales de los Montoneros obtenidos en secuestros y robos".

Estos documentos inquisitoriales del nazi fascismo latinoamericano se encuentran registrados en el actual Centro de Documentación y Archivo para la Defensa de los Derechos Humanos -CdyA- del Poder Judicial del Paraguay bajo la clasificación '0235F 0170' y '0235 0181'.

Hasta el momento es el único registro hallado en el que se menciona me menciona, y pese a ser de 1985 (posterior a la finalización de la dictadura en Argentina), resulta de vital importancia que conste en ese sitio, a 1.650 kilómetros de Buenos Aires, si se comprenden los motivos de su existencia. Por lo pronto demuestra que los servicios de inteligencia de los estados participantes del Plan Cóndor continuaron funcionando de manera articulada. De no ser así, ¿cómo se entiende que este recorte de Alerta Nacional haya aparecido en el Paraguay cuando fueron descubiertos estos archivos, en 1992?

Rosa Palau, co-directora del CdyA, explicó que en los registros de la dictadura paraguaya se encontraron materiales vinculados al Plan Cóndor porque "Stroessner disponía como jefes policiales a militares que funcionaban de nexos entre el aparato represivo y de control interior con los ejércitos de la región con los que intercambiaban información de las personas que entraban y salían del país, o a quienes había que vigilar".

En muchos casos esas fichas, papeles, documentos y fotografías halladas representan parte de carpetas más amplias que -como se encontraron literalmente en una montaña de papeles- aún no están del todo ordenados y se mantienen sin fecha, referencias o carátulas. De todos modos connotan una persecución o seguimiento realizado por los paraguayos u otros servicios secretos de la región que remitían a Asunción el fichaje de sus seguimientos, materiales secuestrados o, sencillamente, recortes de diarios y revistas de la época.

Nada escapaba al ojo desconfiado y atento del aparato de seguridad y represivo. La planificación y desarrollo de las acciones de inteligencia también quedaron documentados de manera exhaustiva.

Es por ello que puede suponerse que otros documentos vinculados a mi persona vuelvan a aparecer en otros 'papers' que desclasifique (una vez ordenado) el Poder Judicial paraguayo.

Los materiales que constituyen 'Los Archivos del Terror' no corresponden a una biblioteca estudiantil o popular sino a documentos hallados en el mayor archivo hallado -hasta ahora- vinculado al aparato represivo latinoamericano.

En todos los casos todos los papeles encontrados en este centro de información ratifican el concepto o cosmovisión de las percepciones (realidades) que manejaban los sistemas represivos locales respecto a ciudadanos con la especificidad de su origen e identidad judía.

Un archivo de inteligencia a diferencia de uno de cancillería o una biblioteca pública, por ejemplo, expone fichajes; artículos periodísticos que ahorran tiempo de fichaje y aportan datos de interés para los represores; información vinculada a personas, organizaciones y movimientos que son controlados, seguidos e, incluso aniquilados; así como información producto del intercambio entre los sistemas de inteligencia de los países entrelazados, como en este caso, por el Plan Cóndor.

Pero toda esa información contempla mucho más que percepciones: A los ojos de los represores eran certezas, afirmaciones y convicciones con las que justificaban el control de movimientos, por ejemplo, de luchadores por la democracia y los derechos humanos como el rabino Marshall Meyer o el periodista Herman Schiller, ambos co-fundadores del Movimiento Judío por los Derechos Humanos (MJDH) quienes enfrentaron con valentía al sistema represivo regional (fundamentalmente el instalado en Argentina) y que aparecen señalados, entre otros, en los archivos hallados en las afueras de Asunción.

Poco importa, entonces, si la información era verídica o no, era la percepción o 'la verdad' de los hombres que manejaban la represión que por medio de fichajes, o recortes de publicaciones ratificaban sus posiciones ideológicas.

Por eso estos registros constituyen documentos indispensables para entender gran parte de la tragedia latinoamericana y sus ciudadanos. Entre ellos, ayuda a entender mi historia.



Noticias Relacionadas