LA MINORIA JUDIA PADECIO DOBLEMENTE LA PERSECUCION DURANTE LA DICTADURA

La sobrerrepresentación de personas de origen judío entre la nómina de desaparecidos (así como de empresarios secuestrados con fines extorsivos y de apropiación de bienes, aunque cabe destacar que no fueron los únicos) en la Argentina durante la dictadura demuestra el carácter antisemita del sistema represivo que se apropió de bienes, servicios y vidas entre 1976 y 1983.

La tristemente extraordinaria representación judía entre las víctimas no fue un hecho casual sino que estuvo estrechamente ligada a la ideología y objetivos del proceso genocida. Que no apareciera casi hasta la fechadocumentación probatoria que avalara esta estrategia es otra cosa bien diferente a la realidad.

La población argentina de origen judío desaparecida durante la dictadura representa entre un 5 y 6% del total de las víctimas sobre la estimación de 30.000 desaparecidos: entre 1.500 y 1.800 (ó 2.000) aproximadamente.

Este porcentaje es muy significativo si comparamos la población judía del país en relación al total de argentinos durante los años de plomo: entre el 0,8% y 1,2% según las cifras que se tomen como parámetro.

En el censo nacional de 1960, cuando se consultó sobre la religión profesada, el resultado arrojó una población de 275.913 judíos, cifra que ascendería a 291.877 según investigadores del Instituto de Judaísmo Contemporáneo de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

Pero los sociólogos Della Pergolla y Schmeltz la elevaron aún más llevándola a 310.000 porque consideraron que algunos no reportaron su religión o que fueron censados como de “religión desconocida”.

Desde la década del ´60 comenzó un descenso significativo, y si bien en los censos posteriores (1970, 1980, 1991 y 2001) no se preguntó sobre la condición religiosa, los cálculos científicos arrojaron cifras de 286.000 judíos en 1970, 265.000 en 1975, 242.000 en 1980 y 233.000 para 1982.

Si en 1976 la población argentina sumaba 26.140.000 almas, la totalidad de desaparecidos de origen judío, considerando 1.800 personas, representa el 0,0069% del total de habitantes.

Pero si los consideramos sobre los 30.000 desaparecidos estimados por los organismos de derechos humanos, representan el 6%; el 12,47% si se toma como cierto y definitivo el número de 1.117 judíos desaparecidos por la represión de Estado sobre los 8.956 casos confirmados ante la CONADEP e informados en el ‘Nunca Más’.



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